Covid-19 en blanco y negro

Foto: Reuters (Tomada de telesurtv.net)

Desde el inicio de la pandemia ocasionada por el Sars Cov 2, nuevo coronavirus, me preocupó y entristeció pensar los efectos que podría tener en los millones de seres humanos que viven en condiciones de pobreza y pobreza extrema en el mundo. Me preocupó especialmente lo que podría ocurrir cuando la enfermedad llegase a África, con tantas carencias acumuladas durante siglos de brutal explotación, o a América Latina con tanta desigualdad en todos los asuntos que definen el bienestar humano.

Claro que los desfavorecidos no se encuentran sólo allí. No es tiempo ahora, cuando lo esencial es prevenir la expansión de la pandemia y brindarle las mayores atenciones posibles a los que lamentablemente han contraído la enfermedad, pero en algún momento tendremos que saber quiénes pusieron el mayor número de víctimas en los países ricos, directamente contagiados de la enfermedad o víctimas de las terribles consecuencias económicas y sociales que la pandemia traerá a sus vidas.

Me preocupa y me entristece lo que está ocurriendo en los Estados Unidos, tengo amigos y familia allí, que me preocupan. También me preocupan los millones de homeless que pueblan sus calles, sin posibilidades de aislarse físicamente, sin posibilidades de observar las medidas de higiene que tanto se enfatiza resultan fundamentales para prevenir el contagio.

No es un secreto que en ese país mujeres y hombres con el color de la piel oscuro constituyen, junto los latinos, una gran mayoría de los pobres extremos, pobres y desfavorecidos socialmente.

Acabo de saber por un update de la cadena CNN (Alonso, 2020), que a las desventajas que la población negra tiene ante esta pandemia debe sumársele la gran preocupación que los hombres negros expresan en relación con el uso de máscaras para cubrirse la nariz y la boca, finalmente recomendado por la administración Trump.

Temen con razón que, si se ven obligados a usar mascarillas no profesionales, digamos bandanas o alguna otra solución al alcance de sus recursos, sean nuevamente víctimas de los estereotipos y los profundos prejuicios raciales que prevalecen en esa sociedad. Que las fuerzas policiales, como han hecho tantas veces, les detengan, les maltraten físicamente, les maten incluso antes de poder aclarar quiénes son y por qué se cubren el rostro. Tal vez incluso no sea necesaria la intervención de la policía y algún dueño de una tienda de alimentos o de una farmacia, bien provisto de armas de fuego (cuyas ventas durante el mes de marzo se incrementaron en ese país en un 41% respecto al mes anterior (infoLibre, 2020)) tome la supuesta justicia en sus manos, víctima a su vez del miedo que durante muchos años las élites de poder han inculcado en su sociedad.

Los negros norteamericanos tienen miedo de hacer lo necesario para proteger a su comunidad.

En Estados Unidos de Norteamérica hay Covid 19 blanco y Covid 19 negro.

Referencias

Alonso, F. (7 de abril de 2020). Why some people of color say they won’t wear homemade masks. CNN. Obtenido de https://www.cnn.com/2020/04/07/us/face-masks-ethnicity-coronavirus-cdc-trnd/index.html

infoLibre. (2 de abril de 2020). La compra de armas bate récords en marzo en Estados Unidos por la crisis del coronavirus. infolibre. Obtenido de https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2020/04/02/la_compra_armas_bate_records_marzo_estados_unidos_por_crisis_del_coronavirus_105549_1022.html

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