Covid-19 en blanco y negro II

Foto: Reuters (Tomada de telesurtv.net)

El diario The New York Times, distribuye semanalmente un resumen de noticias, Newsletter, relacionado con la cuestión racial. Es necesario suscribirse para recibir el resumen, pero la suscripción es gratuita.

En el resumen del 18 de abril, se publicó un artículo sobre la población negra en la ciudad de Detroit, titulado En el autobús en Detroit (http://www.nytimes.com/newsletters/race-related).

Detroit es hoy una ciudad cuya población ha venido decreciendo a lo largo de los últimos 30 años desde algo más de 2 000000 de habitantes, hasta poco más de 670000,  en la que el 80% de la poblacción tiene el color de la piel negra. Acumula ya más de 7000 casos confirmados de la covid 19 y 400 fallecimientos.

El artículo refiere los riesgos a que se expone la población negra de Detroit, que trabaja en empleos declarados esenciales, que no se pueden desarrollar a distancia y que por tanto deben acudir cada día a su centro de trabajo para ganar un salario del que no pueden prescindir. Cabe suponer que se trata de personas que no disponen de un auto propio. Trabajan en restaurants de comida rápida, en tiendas de víveres, en un almacen de Amazon o en la Guardia Nacional. Su trabajo ayuda, no poco, a mantener la ciudad en marcha.

Allí el transporte público no ha sido restringido a  los sectores declarados esenciales, aunque sí ha sido reducido el número de autobuses, quizás por consideraciones económicas, lo que probablemente contribuya a que haya una mayor aglomeración de personas en los autobuses circulantes.

No es obligatorio el uso de mascarillas para acceder al transporte público, ni los choferes de los autobuses disponen de ellas para ofrecérselas a los pasajeros y lamentablemente, como también ocurre entre nosotros, demasiadas personas no observan las recomendaciones sobre el distanciamiento físico entre las personas. Los conductores de los autobuses tienen miedo y quisieran mayores medidasd de seguridad para ellos y restricciones a las personas que pueden utilizar el servicio de transporte público. Los pasajeros también tienen miedo ante la proximidad obligada a personas de las que no saben nada, especialmente si alguien tose en al autobús o si lo aborda un homeless. La conductora del autobús, que toma como ejemplo el artículo, y la totalidad de los pasajeros entrevistados son personas con color de la piel negra.

Al momento de terminar esta nota, un twiter de la agencia noticiosa RT informa e ilustra con un video, que un niño fue detenido en el metro de New York por vender papas fritas y caramelos, ante la protesta de los pasajeros y de su madre. Ni en el Paraíso los niños tendrían que verse obligados a trabajar de esa manera. Y New York no es hoy precisamente un paraíso. En la foto se aprecia, oh casualidad, que el niño tiene el color de la piel negra.

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