Dimensión Racial de la Equidad – Segunda Parte

La dimensión racial de la equidad. Retos para los proyectos de desarrollo local.

 

Geydis Elena Fundora Nevot – FLACSO-Cuba

María del Carmen Zabala – FLACSO-Cuba

Resumen

El logro de mayores niveles de integración social y bienestar humano para la población afrodescendiente es una cuestión de alta  relevancia social, ética y humana, que requiere de propuestas orientadas al alcance de mayor equidad y justicia social y a la disminución de las desigualdades que aún persisten, asociadas a procesos de exclusión y  discrimina­ción étnico-racial que afectan a esta población. En el marco del Decenio Internacional de los Afrodescendientes, estos temas de justicia y desarrollo se han hecho más explícitos. ¿Cómo los proyectos de desarrollo local y los actores que participan en ellos desde diferentes roles, incorporan el enfoque de equidad en la dimensión étnico-racial?, es el eje de discusión de este trabajo que busca problematizar concepciones y prácticas sociales en la sociedad cubana actual.

Viene de Dimensión Racial de la Equidad – Primera Parte

 

  • Las historias personales en perspectiva

Las personas que respondieron el instrumento antes referido, desde la identificación externa, fueron categorizadas de la siguiente manera: 29,41% eran blancas, 35,29% mestizas y 29,41% negras. Un primer elemento que salta a la vista es que,  respecto a la equidad racial, las personas fueron más capaces de identificar acciones negativas sobre ellas, que acciones positivas.

Más de la mitad de los participantes (52,8%) no aludió a ninguna experiencia positiva personal. De los que sí respondieron en este sentido, hicieron alusión al reconocimiento en el trabajo (17,64%), la aceptación en grupos multirraciales (17,64%), la ocupación de cargos de dirección (11,76%); el acceso a espacios como la plataforma Participación y equidad; la cercanía amistosa entre personas de diferentes colores de piel en espacios como el hospital y la misión internacionalista; y la formación de parejas interraciales en la frase: la unión de mis padres, una mujer negra y un chino.

De los que hicieron referencia a experiencias negativas personales en torno a la equidad racial, aludieron a ser nominados o llamados por su color de piel (17,64%); ser cuestionados o discriminados de forma general (11,76%); la reacción de familiares y otras personas cercanas ante una relación de pareja  o de amistad interracial (11,76%); comentarios y piropos despectivos en la calle y el no acceso a la información sobre el tema.

Las vivencias de discriminación e intolerancia en los espacios laborales y estudiantiles institucionales también sobresalen. Entre ellas, la no aceptación del proceso de santería en la Universidad de Pinar del Río; la suspensión de la misión internacionalista; y el comportamiento de algunos profesores de la Facultad de Artes y Letras hacia la hija de una de las participantes.

Otras reflexiones sobre vivencias personales en el sector de la cultura y de la educación fueron narradas a lo largo del taller. Varias de ellas hicieron referencia al problema racial como un tema silenciado, lo que explica Rodrigo Espina:

(…) en el entendido  de la necesidad de unión de todo el pueblo en torno a la Revolución y de que el racismo existente era un racismo residual que con el  paso  del  tiempo  y  la  implantación  de  las  medidas  socialistas,  cada  vez  más profundamente  revolucionarias,    y  la  educación  de  las  nuevas  generaciones,    iría  desapareciendo,  se  fue  conformando  una  zona  de  silencio,  de  invisibilidad, alrededor  del  tema,  que  lo  fue  convirtiendo  en  tabú. (Espina, 2007:4)

Sin embargo, es interesante como en algunos de los participantes del taller pervive un discurso racista con percepciones sobre qué es y qué no es blanco, a la par de un discurso de denuncia o de reconocimiento a prácticas sociales y culturales inclusivas, justo en sectores que se reconocen como los más dialógicos respecto al tema. (Ver: Morales, etc.)

Vivencias en el sector de la cultura

En un pueblo como Jagüey Grande (…) hicieron un trabajo investigativo y una de las cosas que plantearon fue trabajar la cultura desde una mirada interracial. No solo una cultura blanqueada, más que mi pueblo es un pueblo de blancos como habrán visto los que han ido allá. Entonces mi director sancionó a mis estudiantes y después a mí aparte me sancionó y me dijo: “No puedes decir públicamente que hay problemas raciales”. Eso me llevó a sentirme maniatada.

Fuente: Testimonio de mujer, blanca de más de 50 años, de Jagüey Grande. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 

Vivencias en el sector educación

Era inconveniente decir que en Cuba hay discriminación racial o había. Y es tan fuerte la discriminación racial que también no es solo del blanco hacia el negro, sino del negro hacia el blanco (…) Tuve una relación con un hombre dulcero mulato. Eso me ocasionó problemas en mi trabajo. Yo atendía Extensión Universitaria, participaba en Consejos de Dirección también y dijeron que yo era impredecible porque me había salido del molde. Y estamos hablando de personas revolucionarias, comprometidas, con muchos valores…

Fuente: Testimonio de mujer, mestiza, de más de 50 años, de Camagüey. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 

Cuando yo era niña en sexto grado fui víctima del racismo. Un niño me estaba diciendo: -negra, negra échate para allá- Me estaba pisoteando la bata. Yo había ido con bata no recuerdo por qué. Y cuando fui a dónde estaba la maestra me dijo: -y ¿qué es lo que tú eres? una negrita mona-. Y me paré y me fui del aula. Busqué a mis padres y no paramos hasta la policía. Al cabo del tiempo, esta profesora fue mi compañera de trabajo. Fuimos profesoras las dos.

Fuente: Testimonio de mujer, mestiza, adulta, de Camagüey. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 

Yo tengo un hijo que está en séptimo grado y en su plan de estudios hoy está dando Espartaco en Historia. Después, en octavo grado, va a empezar a dar la historia rusa y una serie de cosas. Esteban hacía alusión de cómo en nuestros niños y niñas no existe esa cultura de colocar el tema desde ese momento. Yo creo que esa puede ser una de las soluciones inmediatas, cambiar cuanto antes un plan de estudios.

Fuente: Testimonio de mujer, mestiza, joven, de San Antonio de los Baños. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 

Y oigo muchas veces la expresión: “Yo no quiero ni mujeres embarazadas ni negros”, en la Dirección Municipal de Educación, donde trabajé primero como profesora de Español. Menos mal que yo había parido ya.

Fuente: Testimonio de mujer, mestiza, adulta, de Jagüey Grande, Matanzas. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 

Yo soy profesora de la Universidad de Sancti Spíritus y a veces nosotros mismos, los profesores, cometemos el error de que cuando puede aparecer un estudiante interesado en el tema lo tratamos de evitar.

Fuente: Testimonio de mujer, balnca, joven de Santo Spíritus. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

Estos fragmentos nos permiten divisar los vacíos que existen sobre el tema desde experiencias particulares; así como las consecuencias del no afrontamiento del mismo. Como bien hace alusión Esteban Morales:

 

Hay mucha ignorancia acumulada sobre el tema. Esto se explica, a partir de su falta de tratamiento en la escuela, una falta de apreciación científica sistemática, el interés en ocultar el tema, la huida de sus consecuencias negativas, su cada vez menor consideración estadística, la vergüenza que produce en algunos considerarse portadores de prejuicios raciales, la voluntad de olvidarlo, la tendencia a olvidarlo como algo no digno de no ser recordado, la tendencia a no asumirse, etc. Hay ignorancia voluntaria e involuntaria. Ambas difieren en los métodos para ser tratadas. Por supuesto, la más difícil es la voluntaria, pues se trata de una actitud de cinismo ante el asunto. (Morales, s.a, p.3)

 

La auto-evaluación de las ideas, actitudes y acciones propias, desde el enfoque de equidad racial, constituyó un ejercicio difícil que requirió más tiempo que el anterior; por la poca reflexión o la naturalización de las conductas personales; o la resistencia a reconocer los errores de uno/a mismo/a. De igual modo, fue más fácil reconocer las acciones positivas que las negativas, de las que no hablaron el 70,58% de las personas que realizaron el ejercicio.

Se identificaron como positivas la incorporación de la variable raza a proyectos e investigaciones (talleres, investigaciones territoriales, trabajos de equidad racial, Círculo de Interés “Vivir en Armonía”) con el 29,41% de respuestas; y el comportamiento social (defender a una mujer negra, tratando a todos por igual, tomar conciencia en proyectos inclusivos, visibilizar, no discriminar) con el 23,52%. Como negativas identificaron la reproducción de chistes y refranes racistas (17,64%) y el tipo de personas que propone para que sean miembros del Partido Comunista de Cuba.

Entre las reflexiones grupales realizadas, a partir de este ejercicio, aparecieron como relevantes que las personas blancas ofrecieron menos respuestas en la columna En contra de la equidad racial (según instrumento aplicado). Las personas negras hicieron más referencia a acciones de otros sobre ellos en contra de la equidad racial y ninguna persona negra hizo referencia a la realización de bromas racistas por ellas mismas. (Díaz, D. y V. Hidalgo, 2015)

Por las características de los participantes del taller, otro sector de análisis de experiencias personales fueron los puntos de encuentros de investigadores y de activistas sociales, los que también han devenido en espacios contradictorios respecto al tema. Hay una polémica respecto a la auto-identificación y la identificación externa, que sigue siendo un factor en una batalla que se gana sumando y no segregando.

Vivencias en espacios de investigación y activismo social

 

Las primeras veces que la oía (canción de Tony Ávila) yo me reía mucho, pero ya no me río. A medida que aumenta la conciencia que uno tiene del problema… pasa lo mismo que con el género, después que te pones los espejuelos no puedes quitártelos…Y te das cuenta cómo en el discurso cotidiano, en lo que estamos hablando nosotros mismos aquí, está la raíz de una visión discriminatoria hacia las personas por el color de la piel. (…) repetimos el estereotipo nosotros mismos y a veces encuentras personas con un compromiso social muy alto, y sin embargo, le oyes el chiste y la manera de expresarse. Yo iba en un carro los otros días, llegamos a una esquina y había una bronca y miró alguien por la ventana y dijo: “mira son negros, apúrate que eso va a terminar mal”.

Fuente: Testimonio de mujer, blanca, adulta, de La Habana. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

Ahora oí aquí que Jagüey es un pueblo de blancos. En el taller anterior oí que Cueto era un pueblo de blancos, y por tanto, no tenía discriminación. Nadie queda exento, ninguna persona, ningún territorio de Cuba, porque es un problema mundial. Una cosa es que hay una proporción en la composición por territorio… en el taller anterior se dijo: “no hay problemas de discriminación racial porque allá no hay negros” y tú miras a las personas y el componente racial está ahí a simple vista, y sin embargo, la actitud es de “el problema no es mío”.

Fuente: Testimonio de mujer, blanca, adulta, de La Habana. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 A veces uno dice “ estoy saturada del tema, aburrida del tema, o vuelve otra vez género, que si la raza”. Bueno, pasa como eso que le pasó a Esteban que le decían: cómo él es negro, la tiene cogida con el tema. Pero es que tiene ya una conciencia que no se le puede quitar. Entonces pensaba en eso, en esa dimensión temporal…no puedes sentarte, hay mucho por hacer con relación al tema.

Fuente: Testimonio de mujer, blanca, adulta, de La Habana. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 

(Ella) siempre dice: -Bueno yo soy negra.- Sin embargo, por sus facciones, por los estereotipos no lo es. Sin embargo, hay un tremendo auto reconocimiento de su pasado. Un día hablando con un colectivo de personas donde había una persona más o menos del color de este muchacho, le dijo: -pero no te metas en eso que es cuestión de los negros-, y ella le dijo: -¿y tú?-, -no, yo no soy negra-. Es decir, no hay una conciencia de estas personas. Si tú no te autoreconoces como de ese color, simplemente tú no vas a sentir absolutamente nada lo que siente el otro.

Fuente: Testimonio de mujer, blanca, adulta, de La Habana. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 

(…) a veces yo me presentaba a los lugares y me decían: “pero tú, un blanquito de ojos azules, ¿cómo vas a hacer un tema sobre el racismo en Cuba, si tú eres blanco? Fíjense hasta donde va ese concepto que los mismos investigadores se autodiscriminan y tienen concepciones racistas.

Fuente: Testimonio de hombre, blanco, adulto, de La Habana. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

 

Al respecto, Lázara Menéndez en su artículo por los people del barrio cita a Leonardo Boff, con una posición muy atinada respecto a la falta de tacto político de las conductas excluyentes en espacios de reivindicación en la temática racial:

Si no soy negro por raza, puedo ser negro por opción política, quiere decir, que sin ser negro puedo asumir la causa de libertad de los negros, defender el derecho de sus luchas, reforzar, como se pueda, su organización y sentirme aliado en la construcción de un tipo de sociedad que vuelva cada vez más imposible la discriminación racial y la opresión social y que vea como riqueza la diferencia y la acoja como complemento. (Boff, L. En: Ménendez, 2005: 384)

 

Por su parte, Morales nos convoca a otra reflexión sobre el cómo asumimos y vivimos la construcción social de nuestra identidad y la alterización de los demás. Los actores del desarrollo deben comenzar por problematizar su posicionamiento, su percepción, sus puntos de partida como proceso de concientización de sus límites y alcances para el trabajo formativo con las otras personas.

 

Muchas personas, con independencia de su filiación racial, no aceptan la existencia del tema. Muchos, ante su sola mención, huyen despavoridos, y otros se encogen de hombros, como si el asunto no tuviera nada que ver con ellos. Siendo estas variantes, parte de una actitud negativa. Porque la persona que no experimenta la necesidad de asumirse como lo que es; entonces, es proclive a asumir, sea blanco, negro o mestizo, actitudes en las que los estereotipos y los prejuicios raciales toman espacio. (Morales, s.a: 2)

 

Como elementos importantes del proceso de socialización vivido por los participantes, que también ha influido en la formación de su conciencia racial (con o sin prejuicios racistas), se identificaron audiovisuales, libros y canciones. El papel del arte y la cultura puede servir para reforzar concepciones sobre las que se erigen las desigualdades, o para desmontarlas. En este sentido, el ejercicio también sirvió como punto de partida para listar un conjunto de materiales que pueden ser referentes para el trabajo educativo y de sensibilización; así como para entender parte de las causas de actitudes de cubanos y cubanas de diferentes generaciones en la actualidad. Algunas de las elecciones tienen un carácter muy circunstancial como es el caso de las novelas y algunas canciones por la hegemonía en los espacios estelares de la televisión y en otros canales informales.

Entre los audiovisuales identificados estuvieron largometrajes como Color púrpura; Conducta; Reembarque; El guardaespaldas; Belle; Crash; Hotel Ruanda; 90 millas; 12 años de esclavitud; y las novelas Dos Caras; Cuando el amor no alcanza y Raíces.

Entre las canciones se identificaron Fabelo de Buena Fe; Blanco y Negro de Pablo Milanés; Científicamente negro  de Tony Ávila; Todo el mundo cuenta  de Buena Fe; Imagine; La muralla; Ángela & David y Somos el mundo. Como canciones negativas destacaron ¿Quién tiró la tiza?, y el reguetón como movimiento musical.

 

Entre la literatura figuraron obras de José Martí  como La Edad de Oro y versos sencillos; Malcom X; obras escogidas del Che; poemas de Guillén y Natalia Bolívar; Cecilia Valdés de Cirilo Villaverde; El reino de este mundo de Carpentier; Una habitación propia; Piel negra, Máscaras blancas de Franz Fanon; Meridiano; La problemática racial en Cuba; En el nombre de Dios y textos de Fointeneblay que no fue identificado con especificidad.

  • Los espacios locales en perspectiva 

Las vivencias personales también se contextualizan, se ubican en diferentes espacios territoriales. Los participantes de los talleres, a  través de diferentes ejercicios, fueron realizando una puesta en común de sus percepciones sobre la problemática racial en los espacios locales, espacios de los que forman parte; pero que a la vez los trascienden.

Se construyeron representaciones personales de esa realidad microlocalizada a través del mapeo de los territorios. Trabajaron con la premisa de que los mapas no son una realidad, sino una imagen de la misma cargada de subjetividades –que en estos espacios formativos no fue de interés someter a procesos de objetivación-. Se les pidió a los actores locales su disposición para un ejercicio cartográfico, a partir de la construcción de una leyenda sencilla, tomando en cuenta los temas que habían emergido en el taller.

Luego se procedió al mapeo, donde cada detalle permitió una lectura. Las ausencias nos hablan tanto como las presencias. Lo que se representa y lo que no, nos habla de las percepciones de las personas, de los mapas que portan, de lo que pueden, quieren y saben representar. Las representaciones variaron según niveles de conocimiento condicionados por historias de vida, circunstancias, habilidades para representar, conocimiento del territorio. Hubo desde personas que lograron mapear la provincia hasta los que llegaron a los niveles municipal y comunitario; incluso ubicando espacios dentro de las comunidades, etc.

Muestra de mapa de la región oriental

Muestra de mapa de la región central

 

Muestra de mapa de la región occidental

Del ejercicio se rescataron elementos significativos. En las ocho provincias mapeadas, se identificaron espacios con concentración de población negra y mestiza, con deterioro en las condiciones de vida y presencia de discriminación sociocultural. Ello contradice algunos discursos triunfalistas respecto a  la erradicación de la problemática racial, que no significa dejar de reconocer los avances que se han materializado. Lo que se presenta a continuación respeta las representaciones y discursos de los participantes, tal como las refirieron para no perder la riqueza del análisis más allá de la validación de los datos.

Sobre el mapeo de espacios donde se distingue mayor o menor presencia de personas negras y mestizas se destacan provincias donde se localizan territorios heterogéneos y la vez zonas de elevada concentración como Matanzas, Camagüey, Villa Clara, Holguín y Guantánamo. Mientras que el mapeador de Pinar del Río resalta concentraciones en casi todos los municipios: Mantua; Bahía Honda, Candelaria, Consolación del Sur, Guane; y partes específicas de municipios como norte de San Luis, San Juan y Martínez, norte de Minas, norte de Viñales (lugares más alejados del polo turístico).

Se identificaron como espacios con concentración de población negra y mestiza y deterioro en condiciones de vida El Salvador y Tames en Gunatánamo; Los Guillenes, CP A. Pino, municipio Holguín; Moa (El pescao); Cacocum (Limoncito, CP A. Maceo) en provincia Holguín. Yaguanabo Arriba en Cumanayagua Cienfuegos; Santa Clara; Van Troi en Camagüey; municipios norteños de Pinar del Río como Minas de Matahambre; norte de Viñales; La Palma y Bahía Honda; así como Guane; Vivero en Jagüey Grande. En La Habana, donde solo se mapearon los municipios de Habana del Este y Plaza por los actores participantes, se identificaron el Vedado y Micro X en Alamar.

Como espacios con deterioro en condiciones de vida sin concentración de población negra y mestiza se identificaron Baracoa en Guantánamo; Antillas en Holguín; El Granizo en Cumanayagua, Cienfuegos, y la Zona Micro Industrial en Habana del Este.

Entre los espacios con concentración de población negra y mestiza y manifestaciones de discriminación socio-cultural se identificaron Sagua de Tánamo, Moa (El pescao), Holguín (CP Pueblo Nuevo y Los Guillenes, CP A. Pino); Cacocum (Limoncito, CP A. Maceo); Sagua La Grande y Santa Clara en Villa Clara; Van Troi en Camagüey y Lugareño en Minas); Mantua y Viñales, (aunque no se mapeen se hace énfasis en que municipios norteños de Pinar del Río como Minas de Matahambre; norte de Viñales; La Palma y Bahía Honda son discriminados por abandono, lejanía, poco reconocimiento y falta de gestión gubernamental y cultural); Vivero en Jagüey Grande. En la capital se identifica nuevamente el Vedado (donde se hace referencia solo a la autoexclusión) y Micro X en Alamar.

La discriminación sociocultural también se mapea en territorios sin concentración de población negra y mestiza como Baracoa y Maisí en Guantánamo; Urbano Noris en Holguín; Granizo en Cumanayagua, Cienfuegos; Mantua y Sur de Viñales en Pinar del Río; Ciénaga de Zapata y Jagüey Grande (Australia) en Matanzas.

Como información de contraste, desde la triangulación metodológica, otro instrumento arrojó como resultado el reconocimiento de que en los espacios locales aparecen hechos como el desconocimiento de brechas de equidad racial; el cuestionamiento por prácticas religiosas; las exclusiones en programaciones culturales; los agravios entre vecinos por la cuestión racial y la permanente socialización de las canciones de reguetón con discursos verbales y no verbales disciminatorios.

 

Volviendo a los mapas, en cuanto a territorios con proyectos locales que trabajan sobre las brechas de discriminación racial se identifican Sagua; Camagüey con “La Guernica” y en el Reparto Van Troi; Agramonte y Australia (La Pista) en Jagüey Grande y en La Timba, Plaza. Mientras que quienes mapearon en Holguín, Guantánamo, Cienfuegos y Pinar no aludieron a experiencias de este tipo.

Para complementar la información del mapeo de experiencias de trabajo transformador, con la aplicación de otro instrumento, se destaca la identificación, por el 52,94% de los participantes, de proyectos locales que trabajan desde un enfoque de equidad racial, ya sea como línea principal, de forma transversalizada o focalizada. Entre ellos, se encuentran los proyectos comunitarios del Callejón de Harlem y Todas las manos en La Habana, Terraza Cielos Abiertos y Cultura de Paz (sin especificar territorios); los círculos de interés con niños; la elaboración de proyectos de cooperación encaminados a la equidad racial y la creación de un proyecto socio-cultural con descendientes haitianos.

 

Las percepciones de avances y estancamientos en la equidad racial como una condición de ambivalencia en estos contextos locales, también se argumenta en el mapeo de espacios culturales y políticos que ocupan los grupos raciales sub-alternizados. Como indican los resultados de un instrumento aplicado durante el taller, se identifica una presencia de alta a media de personas negras y mestizas en la Asamblea Municipal del Poder Popular -AMPP- (46,15%); en los proyectos comunitarios (46,15%); en las comunidades más solidarias y participativas (61,54%); y en las manifestaciones de identidad cultural de la comunidad (61,54%).

 

¿Cómo leer este resultado? ¿Perspectivas complacientes, o perspectiva que de forma balanceada también incluyan aristas problematizadoras? La AMPP y los Consejos Populares, únicos cargos de elección con participación democrática directa, puede leerse como un logro de equidad de acceso al poder; sin embargo estos son fundamentalmente espacios de gestión de políticas que ya viene diseñadas desde niveles superiores, con una lógica verticalista que en ocasiones inmoviliza la capacidad de innovación. A su vez, son espacios de mucha responsabilidad, pero de poco acceso, uso y control de recursos económicos respecto a otros niveles, situación que varía según la luminosidad u opacidad del municipio del que se trate. Por otra parte, el reconocimiento de la presencia negra en la cultura local es una imagen legitimada y estandarizada, siempre que no se folcklorice en contraposición a lo culto. La mayor presencia en comunidades solidarias también implica una lectura positiva desde la ética; pero no se puede pasar por alto el hecho de que justo en comunidades con situaciones de vida más precarias. surgen lazos de cooperación más fuertes, dada la debilidad de otras redes de apoyo.

Otros resultados obtenidos del mismo instrumento, corroboran lo que han arrojado los diagnósticos participativos de otros espacios formativos. Se identifica una presencia baja de negros y mestizos en:

Aspecto a valorar en el contexto local, respecto a la poca presencia de negros y mestizos Identificado por (% de participantes que lo afirmaron)
Familias propietarias de autos y otros bienes patrimoniales

100 %

Hogares con más ingresos

84,62%

Negocios privados más prósperos

92,31%

Espacios laborales con mejores condiciones de trabajo

76,92%

Empleos de mayor remuneración

69,23%

Hábitats más saludables

76,92%

Territorios más céntricos y con más conectividad

61,54%

Medios de comunicación

53,85%

Espacios recreativos más reconocidos

46,15%

Los testimonios y anécdotas de los diferentes contextos locales, complementaron el mosaico que se fue creando entre los participantes sobre las muchas Cubas que componen el archipiélago. Uno de ellos, hizo referencia a la peculiaridad de algunas zonas guantameras:

Como otra causa de desigualdad está el carácter uniétnico y multirracial, o sea, la mezcla que tuvimos con otras razas. La raza que había en Cuba cuando el español llegó ¿cuál era? Era el indio, los aborígenes y nos fuimos mezclando.  Los primeros que matamos a los indios fuimos los que dijimos que se acabaron los indios en Cuba. En Cuba hay descendientes de indios, yo les comentaba a ellos que en Guantánamo está la Ranchería en la comunidad llamada Caridad de los Indios, allí hay descendientes. Allí no hay Presidente de Consejo Popular, allí hay un cacique, reconocido como cacique. Se llama Panchito y tiene toda una gama de conocimientos y experticia en muchas cuestiones que son para ser investigados y nadie lo atiende. Eso también es discriminación, nadie lo atiende, nadie lo mira, nadie va allí. Solo vamos la gente de cultura y a veces, porque también nos ponen trabas para ir. Entonces también los estamos discriminando, un hombre que cura con hojas y brebajes.

Fuente: Testimonio de mujer, negra, adulta de Guantánamo. Relatoría del Taller Transversalización del enfoque de equidad: la dimensión racial. Septiembre de 2015

Continúa en Dimensión Racial de la Equidad – Tercera Parte

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